Análisis Darksiders II

Título: Darksiders II                                Plataforma: PC, Xbox 360, PlayStation 3

Genero: Acción, aventura                          Desarrollador: Vigil Games

Cuando Darksiders vió la luz lo hizo como el típico título sobre el que nadie tenía muchas expectativas. Sin embargo, a pesar de esto el juego de Vigil Games consiguió encandilar a todo aquel que le dió una oportunidad. Y es que, a pesar de que la fórmula que nos ofrecía era poco más que varias cosas que ya tenemos más que vistas en diversos títulos y géneros, esta mezcla estaba hecha de una forma soberbia, consiguiendo un producto con una gran calidad, adictivo y entretenido, y además con una personalidad propia realmente inpresionante.

   Pues bien, gracias al éxito de Darksiders, THQ y Vigil Games nos traen ahora su segunda parte. Siguiendo, y mejorando, la fórmula de su primera parte, de nuevo nos pondremos en la piel de uno de los cuatro Jinetes del Apocalipsis, en este caso de Muerte. Veamos ahora lo que pueden ofrecernos las andanzas del Segador. Ésto es Darksiders II.

 

 

HISTORIA

La Creación no es más que una serie de dualidades, de opuestos enfrentados eternamente: luz y oscuridad, ángeles y demonios, vida y muerte, Creación y Nada. Hasta que aparecieron los nephilim. Medio ángeles y medio demonios, los nephilim iniciaron una guerra contra la misma Creación para buscar su lugar, su reino. Sin embargo, cuatro nephilim vieron el daño que le hacían Equilibrio las acciones de sus hermanos, además del riesgo que esto entrañaba para todo lo que existe. Estos cuatro hermanos le juraron lealtad al Consejo Abrasado a cambio de un inmenso poder para poder luchar por el Equilibrio. Así fue como nacieron los Jinetes, cuya primera misión fue la de eliminar a aquellos que una vez fueron sus hermanos y hermanas, los nephilim.

   Este es el trasfondo del mundo de Darksiders. En cuanto a su historia, la historia de Darksiders 2 continúa donde lo dejó su predecesor. La Humanidad ha muerto y la Tierra ha caído en las manos de demonios y demás seres del Abismo. Y en medio de todo esto está uno de los Jinetes, Guerra, acusado y condenado por cabalgar sin la autorización del Consejo y de provocar la extinción de la especie humana.

   Uno de sus hermanos, Muerte, se niega a aceptar la culpabilidad y la condena de Guerra, con lo que se embarca en la misión de salvar a su hermano caído. Es más, consciente de que es posible que no pueda encontrar pruebas de la inocencia de Guerra, Muerte se propone borrar el propio delito: resucitar a la Humanidad. Para ello cabalgará a través de los mundos, buscando el Árbol de la Vida y cualquier otro poder que le permita obrar tal milagro y liberar a uno de los pocos hermanos que le quedan.

 

GRÁFICOS

Técnicamente Darksiders 2 aprueba con nota. El diseño de los escenarios es francamente espectacular. En las partes abiertas que recorreremos a lomos de Desesperación tendremos una distancia de dibujado realmente grande, con un gran nivel de mimo y de detalle. Encontraremos lugares de una belleza y espectacularidad que nos dejarán boquiabiertos, como el Trono Eterno, con los dos dragones gigantes que tiran de él, o el mundo infernal de Rocanegra, con azufre lloviendo por doquier y el Abismo amenazando con tragárselo todo desde el cielo rojo, y eso por poner sólo un par de ejemplos.

   Las mazmorras también son realmente sobresalientes, tan cuidadas y mimadas o más como los escenarios abiertos, y con un diseño inteligente y complejo, aunque sin llegar a resultarnos imposible el encontrar el camino correcto.

   Los personajes también tienen un trabajo de modelado realmente magnífico. Incluso el enemigo más modesto está muy bien diseñado, modelado y texturizado, aunque no tendrá ni punto de comparación con la gran cantidad de enemigos finales que nos encontraremos, a cual más grande y aterrador. Y el trabajo realizado en este aspecto tanto con el Jinete Pálido como con el resto de NPC que nos encontraremos es francamente bueno. Podremos notar el nivel de cuidado y el gran diseño artístico que hay hasta detrás del personaje más secundario hasta al msimo Muerte. El trabajo de animación tampoco desentona, y las animaciones tanto de Muerte como de sus enemigos son muy buenas. Los movimientos de Muerte son rápidos y fluidos en todo momento, y resulta realmente espectacular ver algunas de las ejecuciones que realiza.

 

SONIDO

Sonoramente hablando Darksiders 2 también cmple su misión perfectamente y sin despeinarse. Los efectos sonoros como los golpes, el cortar el aire de las guadañas de Muerte, el caer al suelo convertidos en una pila de huesos de los no muertos que se nos opongan, etcétera, tienen una calidad más que de sobra para que no podamos reprocharles nada.

   En cuanto a la música tampoco encontraremos motivo de queja alguno. Los temas musicales nos acompañarán con un gran acierto en todo momento de nuestra aventura, ya sea con temas más intensos y frenéticos durante los compates o temas con un tinte algo más épico durante las escenas o las ejecuciones. Además todos los temas son de una calidad más que notable y no se nos harán pesados o repetitivos en ningún momento.

   El trabajo de doblaje, además, es francamente soberbio. Completamente en nuestro idioma, todas las voces acompañan perfectamente a sus respectivos personajes, con una calidad pasmosa: el anciano Hacedor, con una voz sabia y cansada por una vida de eones; Lilith, con una voz suave, incitante, tentadora; Muerte, más ronca y dura, destilando soberbia en cada palabra y tan implacable cómo solo la misma Muerte puede ser. Lo único que podemos hacer es quitarnos el sombrero ante el gran trabajo de la gente de Vigil Games en este aspecto.

 

JUGABILIDAD

Darksiders 2 es una aventura compuesta por diversas partes de otros títulos y géneros: un poco de plataforma, una pizca de RPG, un puñado de puzzles, las luchas de un hack and slash... No es el primer título que mezcla cosas, ni siquiera el primero que mezcla estas mismas cosas. Sin embargo, cuida tan bien cada una de estas partes, y su unión, que consigue lo que pocos logran con un planteamiento así: que el resultado sea francamente bueno.

   A la hora de luchar, Muerte se basa en su agilidad y en su rapidez para acabar con sus enemigos. Tanto es así que ni siquiera se protege de sus golpes, limitándose a esquivarlos y dejarlos con dos palmos de narices al golpear el aire. Como corresponde con su papel como Segador, Muerte aniquila a sus enemigos con sus guadañas en las manos. También puede equipar un arma secundaria entre una variada lista de opciones: martillos, mazas, hachas, garras, cuchillas, etc. Esta lista se divide principalmente en armas secundarias lentas y demoledoras o rápidas y de golpes cegadores. Tendremos un botón para el arma principal y otro para la secundaria, y los combates se basarán básicamente en combos cortos combinando ambos. Y a pesar de que a priori puede parecer un control excesivamente simple o que produce pocas opciones, las distintas combinaciones de las guadañas y las demás armas dsecundarias producen una cantidad sorprendentemente alta de golpes y movimientos distintos con los que abrirnos paso entre las huestes de nuestros enemigos. Además, el hecho de que Muerte no pueda protegerse, solo esquivar, y que se base más en la velocidad que en la fuerza, como era el caso de su hermano Guerra, hace que los combates sean rápidos, intensos, trepidantes. Con unos combates que nos harán disfrutar durante horas, atentos a la pantalla mientras esquivamos los golpes enemigos.

   El toque rolero lo ponen precisamente las armas secundarias, así como las diversas guadañas y resto de equipo y armadura que iremos recogiendo de los enemigos caídos o adquiriendo de los mercaderes que encontremos. Tendremos una multitud de estadísticas y características posibles, por lo que tendremos que elegir si queremos un arma que haga el mayor daño posible o si preferimos una algo más débil pero que nos de más posibilidades de conseguir impactos críticos, que añada daño elemental o que aumente las posibilidades de que podamos realizar una ejecución. Las posibilidades son realmente amplias. Y con la armadura pasará lo mismo. Podremos equipar armadura de troso, de brazos, de piernas y un colgante, de nuevo con una cantidad de opciones verdaderamente amplia entre las que decidir a qué preferimos dar prioridad.

   Conforme vayamos acabando con enemigos y cumpliendo misiones también iremos subiendo nivel. Con cada nivel que subamos adquiriremos un punto de habilidad que podremos asignar a diversas habilidades de Muerte. Estas habilidades se dividen básicamente en dos, las que sirven para asestar un golpe e inflingir daño y las que sirven para invocar aliados al combate. Las habilidades disponibles no son demasiadas pero pueden mejorarse con hasta tres puntos de habilidad, además de ir desbloqueando más que apilarán sus efectos con la inicial. Esto hace que también tengamos bastantes opciones a la hora de desarrollar el árbol de habilidades de Muerte según cómo queramos jugar.

   A la hora de moverse por los escenarios Muerte hará gala de una agilidad que haría ruborizarse al propio príncipe de Persia o a los mismísimos Ezio y Altair. Muerte trepa, corre por las paredes, salta de un muro a otro, nada, bucea y una multitud de acciones más, muchas de las cuales dependerán de diversos objetos que iremos encontrando conforme avancemos por el juego. Y todo esto lo haremos de una forma fluída y sencilla. Cierto que todo esto tiene alguna que otra incongruencia, como que Muerte sólo pueda agarrase a los bordes de madera a pesar de tener otro a la altura de su frente, o algún que otro problema leve con la cámara en contadas ocasiones. Sin embargo los fallos que pueda tener en esto son muy pocos y muy leves, con lo que la parte más plataformera del camino del Jinete Pálido es francamente entretenida y satisfactoria.

   Los mundos que recorreremos tendrán una estructura más o menos similar: amplias zonas que recorrer a lomos de Desesperación, la montura de Muerte; una zona donde encontraremos a los NPC que nos permitirán avanzar la historia y nos darán una o dos misiones secundarias, amén de encontrar a un mercader que nos permitar deshacernos de los objetos que no queramos y adquirir alguno que nos interese; y una cantidad verdaderamente amplia de mazmorras. En estas mazmorras nos encontraremops con multitud de puzzles, como cabría esperar. Los puzzles no entrañarán demasiada dificultad a los jugadores que ya estén curtidos en este tipo de juegos, pero es muy sencillo que alguno que otro nos de algún problemilla, aunque en su mayoría se resuelven mirando mejor el entrono para ver el camino a seguir o lo que tenemos que hacer para abrirnos paso. Al final de cada mazmorra suele haber algún objeto que nos permita acceder a zonas que antes nos estaban vedadas.

   En cuanto al desarrollo de las misiones, la verdad es que es bastante simple: llegamos a la zona correspondiente donde se encuentren los NPCs y alguien nos mandará un recado que deberemos hacer para avanzar en nuestro camino a la salvación de Guerra. En realidad el desarrollo del juego es lo bastante bueno como que para este planteamiento tan simple en el desarrollo de la historia no empañe la experiencia en absoluto. Sin embargo aquí tenemos el que puede ser el principal fallo del juego: somos la Muerte, con mayúsculas, LA Muerte, y sin embargo hasta el último mono que nos encontremos nos usará de recadero. Podemos incluso encontrar una jkustificiación: dado que nuestra misión no está aprobada por el Consejo, Muerte no dispone de los poderes que tendría si cumpliese su deber como Jinete, por lo que se ve obligada a hacer de correveidile de cualquiera que pueda ayudarle en su camino. Sin embargo, a pesar de que la historia nos ofrezca una explicación (bastante pobre por otro lado), no podemos evitar una leve sensación de decepción al ver al Segador de Almas degradado al papel de un simple becario.

 

CONCLUSIONES

 

Darksiders II mezcla multitud de elementos de distintos géneros: plataformas, peleas de un hack and slash, toques de un RPG... Y sin embargo hace esta mezcla con una inteligencia y un saber hacer que consigue algo increíble, que este batiburrillo de cosas que, a priori, tenemos más que vistas produzca algo que es más que la suma de sus partes. Es un juego con personalidad abrumadora y una enorme cantidad de cosas que ofrecer, además de tenernos enganchados a los mandos durante horas. Y encima lo haremos encarnando a la propia Muerte. Darksiders 2 es una aventura digna de llamarse así y no defraudará a nadie que le de la oportunidad.

 

NOTA: 8,5