Análisis Eternal Darkness: Sanity's Requiem

Nombre: Eternal Darkness: Sanity's Requiem                           Plataformas: Nintendo Gamecube

Género: Survival Horror                                                        Distribuidora: Nintendo

Eternal Darkness: Sanity's Requiem era uno de esos títulos capaces de tratar de tú a tú a triples A como el mismísimo remake de Resident Evil. Este juego se caracteriza por una adición muy singular: un medidor de cordura de nuestro personaje. Si este disminuye, ¡nuestro personaje se volverá loco! Esto se traduce en numerosos y acongojantes efectos que juegan incluso con el propio jugador. Este fue además, el primer título licenciado por Nintendo en obtener la clasificación Mature en EEUU, que significa que sólo es apto para mayores de 18 años. Entra al análisis para saber más sobre este genial survival horror.

Historia

El argumento, mezcla multitud de personajes y lugares de diversas épocas. A grandes rasgos es el siguiente: A Alexandra Roivas, una universitaria de Washington, se le notifica el fallecimiento de su abuelo en extrañas circunstancias en su mansión de Rhode Island. Ella, no contenta con la labor policial, decide investigar por su cuenta. Explorando la mansión halla una habitación secreta en la que encuentra un libro hecho a partir de carne, piel y huesos humanos, llamado el Tomo de la Oscuridad Eterna. Mientras va leyendo el libro va aprendiendo cosas nuevas sobre unos seres antediluvianos denominados Los Antiguos, una especie de dioses que podrían someter o destruir a la humanidad si quisieran. Alexandra, junto con sus antepasados y mucha más gente a lo largo de los años, combatirán a uno de los mayores males que jamás se han cernido sobre la humanidad, en un argumento con claras influencias de H.P. Lovecraft.

El argumento es realmente bueno, y nos mantendrá pegados al mando. La historia dura alrededor de diez horas, y lo cierto es que los alicientes para la rejugabilidad son pocos. Dependiendo de una decisión que tomemos cerca del principio del juego, los enemigos que nos acosarán serán unos u otros. Para obtener el final verdadero del juego hemos de completar el juego tres veces, que no es poco.

 

Gráficos

 

El juego apareció en la primera hornada de títulos para Nintendo Gamecube, por lo que el apartado gráfico no estaba muy pulido. No obstante, no es malo del todo. Los modelados de los personajes son notables, aunque se aprecia una clara baja resolución en las texturas de los mismos. Sus movimientos son fluidos y están conseguidos. El número de enemigos es escaso, aunque su diseño, junto con sus inquietantes movimientos y ataques harán que realmente nos asustemos cuando nos veamos asediados por ellos.

Los escenarios están muy bien recreados y su ambientación es magnífica. Creeremos que realmente estamos en el templo de Angkor Wat, o en la ciudad perdida de Ehn'gha. Efectos de partículas y lumínicos de notable alto.

 

Sonido

 

El juego está doblado en un perfecto inglés en un trabajo de doblaje notable. Tenemos subtítulos en castellano para enterarnos de la compleja trama. Los efectos sonoros, especialmente cuando nuestro personaje tiene la cordura muy baja lograrán inquietarnos (oiremos llantos de bebés, mujeres, sonidos de pasos lejanos, puertas cerrándose, cadenas arrastrándose...)

La banda sonora es buena, aunque pasa algo desapercibida, exceptuando un par de temas. Aquí tenéis una pequeña muestra de lo que nos ofrece este Eternal Darkness en el terreno sonoro:

Menú de opciones

The gift of forever

Gateway to Destiny - Tema de la batalla final

Jugabilidad

 

El juego tiene un control muy sencillo e intuitivo. Y este es muy superior al de su principal rival, Resident Evil Remake. Usando un botón de apuntado, nos encaramos a un enemigo. Usando armas blancas o de fuego, podemos apuntar a voluntad a la parte del cuerpo enemiga que queramos, pudiendo elegir entre brazos, pecho/tórax y cabeza. Cercenando los miembros por orden frenaremos el avance enemigo y llegado el punto, los liquidaremos.

También podemos realizar magias una vez hayamos conseguido el Libro de las Tinieblas. Podemos realizar magias variadas: desde invocar zombies y bestias que podremos manejar durante un reducido período de tiempo para luchar o superar puzzles, hasta realizar hechizos de sanación, de encantamiento de objetos para aumentar el daño que hacen, etcétera.

Para desbloquear ciertos hechizos debemos completar una especie de minijuego-puzzle, usando en el menú del Libro de las Tinieblas las runas que vamos encontrando durante el juego. Alineándolas de determinada forma desbloqueamos un hechizo u otro, y podemos asignar "accesos directos" a los hechizos para usarlos sin tener que usar el menú de pausa siempre que queramos lanzarlos.

El juego usa un sistema de cámaras fijas y que se mueven levemente según la posición de nuestro personaje con respecto a las mismas. No obstante, poseemos control total sobre el mismo mediante el stick derecho, lo cual lo sitúa en cuestión de control a años luz sobre Resident Evil.

Aunque el personaje principal es Alexandra Roivas, el juego se divide en capítulos. En cada capítulo encarnamos a un personaje diferente en una época en concreto, y cada uno posee sus propias estadísticas (cantidad de salud, cantidad de magia y cantidad de cordura). Para avanzar por los capítulos, además de los combates contra seres del inframundo tales como zombies y bestias, debemos completar numerosos puzzles. Todos ellos son lógicos, y observando nuestro entorno deberíamos ser capaces de resolverlos.

Pero sin duda el detalle que se lleva la palma es el hecho de que todos nuestros personajes (excepto Pious Augustus, su capítulo sirve de tutorial) poseen un medidor de cordura. ¿Qué significa esto? Pues que, por ejemplo, al ver a un enemigo, nuestro personaje se amedrenta y su cordura baja. Esta subirá mediante ciertos objetos (por ejemplo el monje puede usar una cruz para rezar y restaurar su cordura), o rematando a los enemigos en el suelo (Maximillian Roivas además de rematarlos puede realizarles la autopsia) para asegurarnos de que están realmente muertos.

Si nuestro personaje pierde toda la barra de cordura, empezará a perder salud en las situaciones subsiguientes en las que debería perder cordura. Pero el mejor detalle, y el que sin duda se lleva la palma, es el hecho de que al tener la cordura baja, nuestros personajes tendrán visiones. ¿Qué tipo de visiones, os preguntaréis? Pues por ejemplo, que al entrar en una estancia esta esté repleta de enemigos (al ir atacándoles desaparecerán uno a uno), o que al entrar en una habitación nuestro personaje vaya perdiendo miembros gradualmente y siga vivo; o al entrar una habitación y ver que está llena de sangre... etcétera.

También el juego usa otros trucos que implican al jugador, como por ejemplo que el sonido se quede mudo (haciendo que en pantalla aparezca el típico nivel de volumen de los televisores), notificando al jugador con mensajes tipo "mando desconectado, conéctalo de nuevo", y similares. Lo mejor de todo esto es que cuando la visión termina, nuestro personaje esgrimirá un "This isn't really happening!", y todo volverá a la normalidad.

Aquí tenéis varios vídeos con el gameplay y un poco del argumento del juego.

Gameplay 1/2

Gameplay 2/2

Algunos de los efectos de la cordura

Los amantes de los survival horror están de enhorabuena, porque el argumento es muy adulto, y muchos de los personajes controlables acaban realmente mal, con destinos mucho peores que la muerte. Además, el juego consigue realmente sobresaltar al jugador con sustos originales y novedosos, y nada tópicos.

Además, el hecho de incluir la barra de cordura (con todo lo que ello conlleva) es un añadido muy, pero que muy original. Habrá momentos de puro masoquismo videojueguil en los que el jugador rebajará adrede la cordura de su personaje para visionar los efectos que suceden en pantalla.

 

Conclusión

 

Estamos ante uno de los mejores survival horror de la generación pasada, y de todos los tiempos. Si el apartado gráfico se hubiese pulido más, hubiese llegado al sobresaliente. No obstante, recordemos que este título fue de los primeros en aparecer en Nintendo GameCube, por lo que es comprensible que los desarrolladores aún no conociesen las limitaciones de hardware de dicho sistema de juego. Es un juego que en ningún momento tiene altibajos, y con el que lo pasaremos realmente mal (respecto al tema terror), y con una historia muy adulta y con claras influencias de H. P. Lovecraft.

 

Nota: 8,7