Análisis ACE COMBAT 8: WINGS OF THEVE

Título: ACE COMBAT 8: WINGS OF THEVE       Plataforma: PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC       

Género: Acción                                             Distribuidora: Bandai Namco

El viernes 2 de octubre se puso a la venta la esperada octava entrega de la famosa saga Ace Combat, con el subtítulo Wings of Theve. La popular franquicia, nacida en la primera PlayStation, llega a PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC, convirtiéndose en uno de los lanzamientos más importantes del año para Bandai Namco y también para los seguidores de la saga. Su anterior entrega se lanzó en el ya lejano 2019 y lo hizo para la anterior generación de consolas.

Tras esperar siete largos años, vamos a repasar en nuestro análisis sus puntos más fuertes en los apartados jugable, sonoro y, por supuesto, técnico, para comprobar qué tal le sienta el cambio de motor y el salto a Unreal Engine 5, la quinta y más reciente versión del conocido motor gráfico.

Agárrate bien al asiento, ponte el casco y abróchate el cinturón, porque estás a punto de despegar para surcar los cielos a bordo de algunos de los cazas de combate más espectaculares y rápidos. Llena una coctelera con aviones, mézclalo con Gran Turismo, añádele unas gotas de Initial D y el resultado es Ace Combat 8: Wings of Theve, uno de los mejores videojuegos de combate aéreo de la última década.

 

HISTORIA

 

Por si alguien llega nuevo a la saga Ace Combat, es importante aclarar que el mundo en el que tienen lugar sus conflictos es ficticio. En esta octava entrega, Wings of Theve, los acontecimientos del videojuego se desarrollan entre los años 2029 y 2030. Nuestro personaje protagonista, o avatar, al que nunca vemos y que tampoco «habla», forma parte de la FCU (Federación de Usea Central). Tras los sucesos ocurridos diez años antes de la anterior entrega, la Federación ve cómo su capital, Theve, es invadida, obligándolos a subsistir y sobrevivir a bordo de un portaaviones junto a un reducido grupo de aviones de combate.

En este contexto encontramos dos escuadrones principales: el Escuadrón Joker, al que pertenece nuestro protagonista, y el Escuadrón Queen, formado por el grupo de personajes secundarios que tendrán un papel importante a lo largo de la trama.

Nuestro protagonista es derribado mientras ejerce como segundo piloto y, durante el combate, nuestro compañero y primer piloto muere. Tras sobrevivir al accidente, ocurre algo parecido a lo que sucede con Johnny Silverhand en Cyberpunk 2077. Si habéis jugado al título de CD Projekt RED, entenderéis la referencia, ya que, de alguna manera y como consecuencia del trauma sufrido, nuestro antiguo compañero comienza a hablarnos dentro de nuestra propia cabeza.

Pero la historia no gira únicamente alrededor del trauma provocado por la pérdida de un camarada. También entra en juego una importante trama de espionaje bélico y guerra táctica. Uno de los personajes principales del videojuego, D.D., se encarga no solo de ocultar y desmentir la muerte de ese piloto, sino también de conseguir que nosotros pasemos a ser su sustituto a todos los efectos.

De esta manera, nuestro protagonista acaba perdiendo su propia identidad para asumir la de Rex, un piloto «Doble As», o As de Ases, denominación utilizada para referirse a la élite de los pilotos de combate dentro del universo de Ace Combat. Un enorme peso que tendremos que llevar sobre nuestros hombros y que, con la ayuda de Tasha, Baxter y Coster, intentaremos soportar mientras hacemos todo lo posible por liberar nuestro hogar, Theve.

 

GRÁFICOS

 

Hemos disfrutado de Ace Combat 8 en el modelo Pro de PlayStation 5 y la experiencia ha sido realmente satisfactoria, aunque con algún que otro altibajo inesperado. En cuanto a la recreación y fidelidad de los aviones, estamos ante «el Gran Turismo de los cazas de combate». Cada tornillo, tuerca, ala, radar, escotilla, postquemador o propulsor de los más de 30 aviones reales presentes en el juego ha sido recreado con Unreal Engine 5 hasta el más mínimo detalle. Incluso podremos ver cómo nuestra aeronave se ensucia después de cada misión, con la posibilidad de dejarla nuevamente limpia y reluciente pulsando un botón en nuestro hangar.

Para conseguir este nivel de detalle se ha utilizado tecnología proporcionada por los propios fabricantes, al igual que en anteriores títulos de la saga. Saab, Boeing, Lockheed Martin o Eurofighter, por citar algunos nombres que seguramente resultarán familiares a los amantes de los cazas de combate y de las compañías que están detrás de algunos de sus modelos, piezas y diseños.

El videojuego cuenta con dos modos gráficos: Calidad y Rendimiento. El modo Calidad ofrece una resolución 4K nativa a 30 fotogramas por segundo, una opción que, sinceramente, no recomendamos al tratarse de un videojuego de combate aéreo tan rápido y exigente. La opción que más nos ha gustado es el modo Rendimiento, que funciona a 1440p y 60 fotogramas por segundo de forma prácticamente constante durante las escenas jugables.

Y decimos «jugables» porque el uso que hace Unreal Engine 5 en las escenas de vídeo y las cinemáticas es especialmente exigente. El motor nos muestra unos modelados de los personajes protagonistas de los escuadrones Joker y Queen con un nivel de detalle y realismo realmente impresionante, incluso cuando los vemos fuera de sus aviones, realizando diferentes acciones y haciendo su vida cotidiana.

El resultado es espectacular y, en determinados momentos, prácticamente fotorrealista. Sin embargo, este despliegue técnico tiene un precio: las escenas de vídeo presentan bajadas constantes de rendimiento, situándose por debajo de los 60 FPS en prácticamente todas ellas. Además, muchas de estas secuencias son interactivas, permitiéndonos mover libremente la cámara e incluso hacer zoom, algo que parece poner todavía más contra las cuerdas al motor gráfico.

Eso sí, y como hemos comentado anteriormente, estas bajadas de rendimiento no están presentes durante las fases jugables. Mientras estemos a los mandos de nuestro avión, el juego mantiene un rendimiento excelente y estable tanto a 30 como a 60 FPS, permitiéndonos volar, esquivar y disparar a más de 2.000 kilómetros por hora a bordo de nuestros aviones, cazas y bombarderos favoritos.

 

SONIDO

 

La perfección en el apartado sonoro es una de las características indispensables de la saga Ace Combat, y Wings of Theve no iba a ser una excepción. Ace Combat 8 es un firme candidato a convertirse en uno de los juegos del año 2026 en el apartado de mejor banda sonora, gracias a la enorme calidad y variedad de sus temas y composiciones.

El trabajo realizado por el compositor japonés Keiki Kobayashi y su equipo es sencillamente espectacular. Sus melodías épicas nos pondrán los pelos de punta mientras surcamos los cielos rompiendo la barrera del sonido con nuestros cazas de combate. Algunas composiciones, curiosamente y por alguna extraña razón, nos recuerdan incluso a determinados temas de sagas como Metal Gear, de Konami, o Final Fantasy, de Square Enix, especialmente por el nivel de epicidad que transmiten en determinados momentos y por cómo acompañan a lo que ocurre en pantalla.

Otro detalle muy a tener en cuenta es que el propio juego cuenta con un reproductor musical en el que iremos desbloqueando los diferentes temas de la banda sonora. De esta manera, podremos escucharlos todas las veces que queramos cuando nos apetezca, para nuestro gozo y deleite.

Tan espectacular como la banda sonora es su mezcla de sonido. El videojuego cuenta con un sistema de sonido posicional 3D realmente sobresaliente, gracias al cual podremos identificar en todo momento los disparos, misiles y motores de los aviones procedentes de prácticamente cualquier dirección a nuestro alrededor. Esto nos permite saber perfectamente si tenemos un caza aliado o enemigo por encima, por debajo o detrás de nosotros.

Algunos efectos de sonido, como el momento en el que superamos la velocidad Mach y rompemos la barrera del sonido, o cuando conseguimos esquivar un misil enemigo en el último instante, son sencillamente increíbles y contribuyen enormemente a la sensación de inmersión.

El videojuego cuenta con voces dobladas al japonés y al inglés, aunque en ambos casos encontramos algún pequeño inconveniente. Por desgracia, el título no cuenta con doblaje al castellano, por lo que, si optamos por las voces en inglés y tenemos cierta soltura con el idioma, probablemente no tendremos que estar demasiado pendientes de los subtítulos. Unos subtítulos que, además, no podremos ajustar ni personalizar prácticamente en ningún aspecto.

Nos habría gustado poder escoger una fuente de mayor tamaño, cambiar su posición, añadir un fondo oscuro para facilitar su lectura o disponer de diferentes opciones de personalización. A día de hoy, el título no ofrece ninguna de estas posibilidades y, teniendo en cuenta la cantidad de diálogos que encontramos durante las misiones, es un aspecto que podría haberse cuidado mucho más.

Aquí es donde cobra especial importancia el doblaje japonés. Tratándose de una compañía japonesa, el trabajo realizado es excelente y las interpretaciones están a un nivel altísimo. Sin embargo, a menos que dominemos el idioma nipón, tendremos que permanecer atentos a los subtítulos para comprender la historia de estos personajes con una marcada personalidad «anime», así como los diferentes acontecimientos y cambios que se producen durante las misiones.

Por último, las voces y determinados efectos de sonido también podrán configurarse para que algunos de ellos se reproduzcan directamente a través del DualSense de PlayStation 5. La sensación es realmente curiosa, ya que determinadas comunicaciones parecen llegarnos directamente a través de la radio de nuestro avión, consiguiendo un efecto de sonido 3D todavía más realista e inmersivo.

 

JUGABILIDAD

 

Ace Combat es, obviamente, un videojuego de combate aéreo. No pensemos que estamos ante un simulador, porque en absoluto es así. El juego se encuentra a medio camino entre la simulación y el arcade, ofreciendo una experiencia accesible para cualquier jugador, pero con suficiente profundidad para los más veteranos.

Contamos con cuatro niveles de dificultad y dos sistemas de control diferentes. El primero permite realizar los giros de forma sencilla hacia la derecha o la izquierda, simplificando considerablemente el vuelo para los jugadores más novatos. El segundo nos permite controlar de manera más precisa los giros, cabeceos y guiñadas de la aeronave. Este último es el que hemos utilizado nosotros para disfrutar de esta octava entrega y, además, será el sistema con el que probablemente estéis más familiarizados si sois veteranos de la saga desde sus primeras entregas.

Con más de 30 aviones de combate reales y más de 30 misiones principales, además de un extenso modo de entrenamiento, el título nos ha llevado alrededor de 20 horas para completar su campaña, convirtiéndose en el Ace Combat con el modo historia más largo y extenso de toda la saga.

El sistema de progreso y desbloqueo de aeronaves cuenta con un amplio árbol de desarrollo que podremos recorrer prácticamente a nuestro antojo. En cada misión recibiremos puntos en función de diferentes factores, como el nivel de dificultad seleccionado, el daño que hayamos recibido, el número de bajas enemigas conseguidas o el tiempo empleado en completar la misión.

Antes de comenzar cada misión podremos gastar estos puntos para desbloquear nuevos aviones tanto para nosotros como para nuestro escuadrón, mejorar el sistema de armamento o potenciar diferentes características de los cazas, como la aceleración, el giro o la capacidad de frenado. Al principio, los desbloqueos son relativamente económicos, pero llegar hasta aeronaves como el F-22 Raptor, uno de los últimos y mejores cazas disponibles, nos llevará bastante tiempo y una buena cantidad de puntos obtenidos durante nuestras misiones.

El control del juego es simplemente soberbio. Contamos con varias vistas principales: podremos jugar desde el interior de la cabina, desde una cámara exterior que nos permitirá contemplar nuestro avión en todo su esplendor o incluso utilizar una perspectiva en primera persona con el característico HUD verde mostrando información y objetivos.

Las misiones son bastante variadas. Algunas se centran simplemente en eliminar objetivos aéreos, mientras que en otras tendremos que atacar objetivos terrestres, evitar ser detectados por radares, eliminar determinados objetivos dentro de una zona concreta o completar nuestros objetivos antes de que se agote el tiempo.

El juego es tan épico y emocionante que la variedad de situaciones, unida a ese particular estilo «anime» con el que se nos narra la historia, consigue que nos sintamos como si estuviéramos dentro de Initial D, pero sustituyendo el freno de mano de un antiguo Toyota por los mandos de un caza de combate. Volaremos mientras soportamos fuerzas G, disparamos y lanzamos misiles, evitamos entrar en pérdida o sufrimos problemas con los motores, todo ello mientras vemos las gotas de lluvia recorrer a toda velocidad la cabina de nuestro avión favorito.

Además, después de cada misión podremos recrearnos con una repetición completa de nuestra partida, disfrutando de la acción desde diferentes puntos de vista. También podremos visitar distintos hangares para contemplar con todo lujo de detalle cada una de las aeronaves de combate que hayamos conseguido desbloquear.

No podemos olvidarnos de otro punto muy importante. Después de las aproximadamente 20 horas que nos llevará completar el modo campaña, y tras conseguir algunas de sus medallas y objetivos, seguramente tendremos ganas de meternos de lleno en el modo online para enfrentarnos a pilotos de todo el planeta.

El título cuenta con juego cruzado entre plataformas, por lo que podremos enfrentarnos a jugadores independientemente del sistema en el que estén jugando. Además, antes de comenzar nuestra aventura online tendremos acceso a un tutorial que nos enseñará sus principales características.

Una vez superado, accederemos a una especie de base aérea interactiva en la que podremos encontrarnos con hasta un centenar de pilotos. Desde aquí podremos acceder a diferentes modos de juego, con enfrentamientos de 4 u 8 pilotos reales, además de otras modalidades en las que tendremos que enfrentarnos a enemigos controlados por la inteligencia artificial.

Y, por si todo esto fuera poco, el videojuego incluye además el remaster de PlayStation 2 de Ace Combat: The Belkan War, adaptado a los sistemas de nueva generación. Por lo tanto, tenemos prácticamente dos videojuegos al precio de uno, algo que amplía todavía más una propuesta que ya de por sí resulta muy completa.

 

CONCLUSIONES

 

Ace Combat 8: Wings of Theve debería llamar tu atención en muchos sentidos. No solo porque la anterior entrega se lanzó en el ya lejano 2019 para PS4, sino también por sus más de 30 aviones, más de 30 misiones, medallas, tutoriales de vuelo, la inclusión del remaster de The Belkan War, su completo modo online y las aproximadamente 20 horas de duración que necesitaremos para completar su espectacular campaña.

Todo esto está acompañado de una de las mejores bandas sonoras del año, licencias oficiales de aviones y cazas recreados con un nivel de detalle sin precedentes, además de una historia cargada de emoción y unas cinemáticas con una calidad prácticamente fotorrealista que conseguirán que terminemos encariñándonos con todos sus personajes, tanto principales como secundarios.

Por todo ello, desde ATISAL no podemos dejar de recomendar Ace Combat 8: Wings of Theve. Si eres amante de los combates aéreos, la acción, las grandes historias y, por supuesto, los aviones de combate, estamos ante una de esas experiencias que no deberías dejar pasar.

NOTA: 8,5